miércoles, 5 de diciembre de 2007

Justicia embriagada


Mientras el Jefe de Gobierno Marcelo Ebrard Casaubón inaugura la ostentosa pista de hielo en pleno Zócalo de la Ciudad de México el Gobernador de Puebla Mario Marin, mejor conocido como el gober precioso ha ratificado, por si quedaba alguna duda, que si de leyes se trata él es quien puede torcerlas, darles la vuelta es decir per/vertirlas.
El 14 de febrero de 2007 se dieron a conocer las grabaciones en las que Mario Marin así como Kamel Nacif, apodado El rey de la mezclilla hablan de su revancha contra la periodista Lydia Cacho quien los acusa en su libro “Los Demonios del Edén” por la creación de una red de pederastia. La plática entre estos dos representantes de la autoridad, el gober y el rey gira entorno a respetar la ley, a castigar la impunidad pero en realidad su discurso trafica con la ley a través de un lenguaje abrupto y acelerado, a través de un exceso de la palabra que denotan así mismo el goce que tiene el perverso por saltarse la norma para manejarla a su conveniencia: “Que pasó mi gober precioso, ¡mi héroe chingao!, nooo a ti, tu eres el héroe de esta película papa; pues ya ayer le acabé de dar un consocrrón a esta vieja cabrona le dije que aquí en Puebla se respeta la ley aquí no hay impunidad y que aquí quien comete un delito se llama delincuente…”
http://www.eluniversal.com.mx/graficos/audiovideo/kamel10.wav
Tal conversación es el escenario donde lo legal es manoseado una y otra vez al ritmo de palabrotas, su palabra pues no pasa por los convencionalismos del lazo social, sino que va mas allá invitando a la trasgresión, a la corrupción, a voltear las reglas y así restregarle a los demás las leyes que estos dos personajes revocan a su propia conveniencia.
Mario Marín no desea relacionarse por el camino de la legalidad, por el contrario él afirma su autoridad a través de la desmentida y lo que intenta a toda costa refutar es la existencia de la ley a la que él se deba someter, el gober precioso conoce muy bien la ley, sin embargo las normas son para que los ciudadanos las sigan mientras él desvergonzadamente podrá decir: "Ahí donde los demás no pueden, yo si puedo, y tanto puedo que soy capaz de burlar la justicia” Marín se relaciona con los otros quitándoles su subjetividad, es decir desproveyéndolos de su palabra, violando sus garantías individuales, tratándolos así como todo un objeto de su goce, este es el papel que juega Lydia Cacho, la periodista se convierte en el objeto que el gober se encarga de denigrar y menospreciar, es a quien le da un coscorrón por evidenciar que él no se somete a la ley de todos; y esto es claro, el gober precioso, aunque bien conozca las leyes, no se somete como todos, por tanto aquel quien descubra su desobediencia remite al representante de la representación materna a quien inconscientemente quisiera aniquilar y revocarle todas sus leyes a las que en algún momento tuvo que obedecer.
La Suprema Corte de Justicia es un aparato utilizado para su propio goce, es la gran Ley que lo protege de sus falta, quien lo toma como su con/sentido y quien se vuelve su cómplice para revertir pruebas contundentes argumentando que no son lo suficientemente claras para afirmar que efectivamente su delatora Lydia Cacho, ha descubierto su falta.

Así, Marcelo Ebrard continúa pues creando escenarios artificiales para los mexicanos, playas, pistas de hielo, por otro lado “el presidente” Calderón celebra un año de su triunfo inventando cifras de nuevos empleos que no corresponden a la realidad, Andrés Manuel celebró también un año de gobierno legítimo con el estreno de Fraude, Ulises Ruiz sigue mandando en Oaxaca, Fidel Herrera por su parte, en Veracruz, hace oídios sordos a la carta de un niño que le pide una beca, a Marcelo de los Santos le balancean el estado potosino, mientras el apodado gober precioso continua sin reparo alguno embriagando a la justicia.