viernes, 7 de diciembre de 2007

Yo Amo: El Teletón


Y ya que siguen de moda los mega fraudes, pero eso si… colmados de aspiraciones altruistas a favor de todos los mexicanos (y mexicanas), sería altamente recriminable no hacer mención honorífica de las bondades impartidas por el Teletón, máximo espectáculo auspiciado por Emilio Azcáraga, en donde llama a escena a los mas exquisitos actos de burda caridad.
Se vislumbra desde la pantalla como una estrella más del canal de las mismas, luminosa, brillante, sin embargo no es mas que la astuta discriminación que Televisa fragua para ratificar su posición de Amo.

El discurso de este Amo televisivo es excedente, es fatuo y como tal su lenguaje es la exposición de su misericordia teletónica a través de una pasarela donde desfilan los cómplices que ante el público crédulo, atestiguan la verdad que ha de imponerse; verdad comercial que patrocinador tras patrocinador categóricamente afirma el exceso de filantropía.
El Amo suele creer que el es el agente quien hace funcionar a sus súbditos, es el ejemplo de la dialéctica hegeliana, y por tanto el funcionamiento de su sistema debe esconder toda posible falla, de este modo justifica su festín de donaciones, caravana de opulencia cuya intención es posicionar al otro en desgracia para tapar su falta a través de la limosna que pende del VIP.

El Teletón brinda la oportunidad de entrar al mundo post-político señalado por Zizek, es decir un mundo que propaga una impresión ideológica equivocada en donde El Amo tiende una pródiga invitación, incluso aceptando a quienes no son de su clase, para vivir en armonía, para vivir en concordia y en conformidad con su decir, se juega pues a la igualdad, sin embargo el juego de Azcárraga no puede olvidar la idiosincrasia del otro ya que además de ser éste el esclavo a través de quien manifiesta su condición de Amo, sería dejar de gozar a partir de él, su tarea por el contrario, gira en el sentido de convertirse en el fatídico tolerante, en aceptar a su objeto minusválido que condecora en su escenario; sin embargo su petulante tolerancia en este caso significa: Déjame en paz, te estoy ayudando para que no me molestes es por eso que has de tomarme como tu Amo. Discriminación a la inversa.

El Amo ignora que en su empeño por atiborrar al otro por fuerza dejará un resto, sobras que su devorador discurso no puede engullir, un límite, existe una imposibilidad de gobernar lo real Televisa no puede en ningún momento ser cura del mal, por mas que exhiba la idealización de su fetiche Teletón; sin embargo su misión es crear el lazo social, el cual es elaborado con toda corrección estableciendo un ambiente de cordialidad, a la vez que deja al otro con la libertad de donar para construir El Bienestar y con gran astucia voltea su imperativo ético:

“El Teletón eres tu”

1 comentarios:

el perri (jorge achucarro) dijo...
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