domingo, 2 de marzo de 2008

---------------La FamiliAdherida--------------------


Resulta muy curioso que el llamado Consejo de la Comunicación A.C. amparado en la frase la voz de las empresas promueva El Día de la Familia, ¿Cuál es el deseo de promover la unión familiar? ¿Por que la urgencia de preservar una serie de valores a seguir por un grupo de gente que comparte imaginariamente el mismo lugar? Primeramente lo que tenemos aquí es un gremio, un órgano que se autonombra como El Consejo de la Comunicación, es decir es una organización que se ubica como quien va a informar el consejo de, evidentemente, El Bienestar; y por si no fuera suficiente remarca que este consejo es la voz de las empresas, su palabra entonces está respaldada por un grupo de firmas cuyo único negocio ¿acaso no es otro que el vender?


La familia, como bien se dice, es el primer núcleo de convivencia con el que nos topamos, estamos unidos a ella por la generación que nos depara, así como por la serie de ideales que nos inserta y que a su vez dan cohesión y aseguran la supervivencia del grupo familiar.Y así tal como hereda a cada uno de sus miembros una historia, en esta prístina interacción con los demás el sujeto deberá construirse como tal, un proceso nada fácil, pues asumirse como sujeto, equivale en inscribirse bajo la ley y el deseo, lo cual significa que las relación interfamiliar no se da a través de la sugestión que fuerza la cordialidad de lazos afectivos, por el contrario, la familia es un duro encontronazo que recibe de golpe el sujeto generando cierto trastorno en la formación del individuo.


La familia es el espacio donde se forjan las primeras ligazones afectivas, donde se aprehenden las primeras identificaciones, represiones, deseos, angustias, leyes, ideales, donde el otro va prestando al sujeto un espejo para que construya su imagen; en tal construcción el miembro de la familia tomará al otro como modelo, pero también deberá surgir la subjetivización del deseo que lo salve de ser engullido por la dulce ideología familiar.


De donde viene el deseo por preservar a la familia? Es evidente que habitamos en una sociedad donde el deseo debe ser cedido, donde se debe renunciar a él para lograr adaptarse al vertiginoso paso de la vida; la pretensión de instaurar un día destinado a la convivencia familiar tiene el propósito de tachar la subjetividad a través de un mensaje positivista que coloca un eventual relleno de oquedad, y aleja al sujeto de su deseo que por regla de cordialidad ha de ser cedido y puesto al servicio de la homogeneidad armónica. Unión, honestidad, solidaridad, amor, respeto, son los valores promocionados por El Consejo de la Comunicación, sin embargo bajo su cínica propuesta, emitida desde la voz de las empresas, dichos valores solo pueden funcionar a manera de sugestión, cayendo así, en la falsa conciencia, donde se acaba por cumplir el infame deseo del Consejo de la voz empresarial.


La funcionalidad de la familia no radica en inventar un día para su forzada convivencia, ni mucho menos por pegar engomados en el auto para adherir torpemente la irremediable falla de la relación; la familia es una suma de subjetividades ante la cual, ni la mejor de las sugestiones podrá trazar un feliz acuerdo entre sus miembros, el sujeto debe caer en cuenta que no hay nada que alivie la imposibilidad de hacer Una familia, solo aceptando la inherencia de la disfuncionalidad familiar se llega a la posibilidad de inscribir los significantes que El Consejo oferta como valores consagrados

1 comentarios:

Anónimo dijo...

duele enterarte de la cruda y cruel realidad.