
El pasado 11 de mayo Televisa ha presentado su nueva campaña titulada "Elige estar bien contigo", lema que de entrada cautiva al sujeto quien osadamente podría preguntarse ¿en que consiste estar bien consigo mismo? Como el artero persuasor de masas que es, Televisa no dificulta la digestión de tal título a su amable audiencia sino que vorazmente se adelanta a sugerir -El Bien Contigo- recurre pues a lo dado presentando datos inmediatos para explicitar su ética del bien común, de esta manera elegir estar bien contigo se apoya en Salud, Deporte, Ecología, y Tecnología para el Bienestar.
Es sabido que Freud colocó tanto a la voluntad como al placer en un mas allá, poniendo así en tela de juicio los cánones del bien común, el sujeto lleva inscrita la ley que a su vez ata el placer y displacer, de tal manera que introduce la trampa al sujeto en la que lo displacentero lleva un sabor a placer, esta mezcla marca compulsivamente al sujeto, ya que en su condición de sujeto cargará con el goce, es decir que el imperativo del estar bien contigo será imposible de cumplir.
El sujeto no puede elegir el mandato de estar bien, ya que está partido por el placer que provoca al displacer. En su noticiero Primero Noticias Carlos Loret de Mola pregunta a Andrea Legarreta ¿Cómo elegiste estar bien? ¿Qué sacrificaste? A lo que la conductora responde. Los chocolates. Esta simplona conversación que intenta cumplir con la parodia de la ética del bienestar, muestra como el sujeto se parte para cumplir con su forzada elección, ya que al acatar la encomienda-Televisa se cumple con la orden de estar bien en razón de lo impuesto, pero por otro lado se renuncia al placer, en este caso de los chocolates, placer y displacer puestos a la escena televisiva, la audiencia se da cuenta que a través de la renuncia se llega a cumplir el ideal del otro, evidentemente, es así, pero el canal de las estrellas omite mencionar que en tal obediencia se encuentra implícitamente el displacer, mientras que hace suponer que intrínsecamente el estar bien equivale al seguimiento de sus consejos, Loret de Mola, sin querer, a través de su pregunta ¿Qué sacrificaste? señala el goce del sujeto hay que renunciar, hay que atravesar por el displacer, para cumplir al ideal que se impone para tener acceso a otro tipo de placer ¿Cuál otro tipo de placer? El que Televisa dicta, el sentirse bien respecto a su recetario de valores.
En el estar bien, efectivamente se sacrifica algo, y el sacrificio no es otra cosa que la enmienda del Otro, la campaña que Televisa emprende le sirve para situarse a si misma como ese Otro, al que se debe obedecer y su audiencia le ha de pagar con sus renuncias placenteras, es decir con el exceso de su sacrificio donde el televidente ofrece su deseo para unirse al discurso de la pluralidad donde El Bien Contigo obtura la conversión subjetiva. Televisa no promueve mas que la herencia de una filosofía aristotélica en la cual el ente debe escoger la propaganda dominante, y por tanto elija no elegir la forma de su propio goce.
5 comentarios:
Lo mejor es no elegir.
No creo que lo mejor sea no elegir; de una u otra manera se debe elegir algo para inscribirse en el registro simbólico. Lo que acá me parece lamentable es la forma como Televisa impone que es lo que se debe elegir dando por hecho la existencia de El Bienestar Comun, receta que a su vez obtura a manera eufenica la posibilidad de que el individuo se pronuncie en un discurso subjetivo.
me decido a seguir como estoy. gracias.
Entre el conocimiento subjetivo y la razón de causa, el marketing, etc; existen tópicos más profundos, no necesariamente intuitivos, ni impositivos, es decir, la libertad de cada quien de elegir.
Yo por eso, cuando ya me voy a animar a dar mis corriditas al parque tangamanga, me acuerdo que no tengo pants, shots o tenis. De esa manera ya no tengo que elegir, simplemente me veo fastidiado por la falta de recursos deportivos. Aunque como tú me dijiste un día, "si en verdad quisieras ir a correr, te ibas a hasta en mezclilla". Prefiero no renunciar al placer.
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