
Para el filosofo italiano Giorgio Agamben en las sociedades violentas, (tal como se ha manifestado la mexicana, agravándose desde que se tuvo la idea de declarar una guerra sin fin contra el narcotráfico) la ley solo es fuerza de ley, la ley como acto legislativo válido se transforma en “fuerza- de- ley” dando lugar a un estado de excepción como un espacio anómico en el que se pone en juego una fuerza-de-ley sin ley. Hecha la ley, hecha la trampa; El estado de excepción fuerza-de-ley implica quiebre de contrato social, la estructura social se resquebraja lo que supone fragmentación social y violencia.
De la mano de esta fuerza-de-ley proviene también el cinismo planteado por Sloterdijk, ya que es una ley que parece estar vigilando, pero que su estado de excepción le brinda el fuero que lo salva de la mirada del otro, por tanto no tendrá ni siquiera noción de la falla que estará cometiendo sustrayéndose por consecuencia de cualquier tipo de vergüenza, culpa y castigo, y ni hablar de alguna confesión de sus acciones ya que para que se suscite esto, deberá haber dos, es decir, se requiere de la mirada no ya de un dios griego sino la mirada de otro, de una mirada interior que logre hacer el juicio simbólico que ubique el sentido de culpa. Es imposible ver la culpa en sí mismo cuando el otro es el estado de excepción que ejerce la ley cero
En estos tiempos el presidente Calderón invita a los mexicanos a apoyar la reforma energética, “Les pido que apoyen para seguir haciendo reformas que beneficien a México y que se reflejen a favor de todos” tan siniestra invitación debería llevar a cuestionarse: ¿La deuda de ser un presidente impuesto lo lleva a cometer hamartía, en un escenario donde la mirada del otro se sostiene en el estado de excepción de fuerza-de-ley.
Calderón puede hablar sin reparo y recomendar la reforma ya que se pronuncia desde su fuerza-de-ley, pues sabe que sus actos no tendrán mas juez que la ley desregulada, la cual no habrá de pedirle cuentas al respecto y mucho menos habrá de causarle vergüenza, culpa, ni mucho menos algún tipo de castigo ni confesión, no tiene una mirada de otro en donde su hamartía lo lleve a la expiación de su culpa, contrariamente el estado de excepción que lo protege hace que triunfe su goce, despojando al pueblo de su filiación y del sostén de algo simbólico como es PEMEX, para la identidad de los mexicanos.
No hay que olvidarse que Calderón escribió sus memorias extrañamente antes de llegar a ser impuesto en la presidencia bajo el título de “El hijo desobediente”, cuyo título es el mismo de una canción popular mexicana en donde Felipe pide que Dios lo perdone. Pedir perdón antes de aterrizar en la presidencia sería tal vez lo mas apropiado antes de asumirse como El Estado de Excepción en el cual ya no habrá culpa de nada.
10 comentarios:
Definitivamente cada vez escribes mejor. salu2.
NO ES MALO SER DESOBEDIENTE, NO LO CREO CUANDO DESOBEDECER SIGNIFICA HACER LO QUE TU QUIERES HACER.
Efectivamente, considero que es necesario cuestionar las leyes del otro y llegar a la desobediencia para poder atraverse a seguir el propio deseo; es preciso que en la neurosis se de este movimiento.
Sin embargo aqui estoy planteando que de forma, a mi modo de ver, poco comun, Calderón escribe sus memorias antes de llegar a la presidencia bajo un titulo de una canción en la que se pide perdón, perdón que sería como el que lo absolvería de antemano antes de situarse en un estado de excepción, una vez pedido el perdón al padre, y ya en la presidencia se permite crear sus propias reglas, su propia
pére/version, (versión del padre) valer la ley para todos excepto para sí mismo.
"El hijo desobediente", como titulo de las memorias de Calderón lo tomo como la vuelta de la perversión, no como el movimiento necesario en la neuroisis para realizar el deseo propio.
NO CONOZCO LA CANCION.
es mejor pedir perdon que permiso
Por que eliminas comentarios
No se que haya pasado, quizás sea falla del blog, la tecnologia también está castrada, pero yo no he eliminado comentarios. El blog está creado para que cualquiera realizar comentarios.
Considero que lo importante es abrir la dialectica y no cerrarla, para así dar paso a la subjetividad del discurso.
Interesante.
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Hola! buenisimo el post. Hamartia tambien es un concepto usado en arqueria, que tiene que ver con el error ya q deriva del concepto aristoteliano: pero para la arqueria, lo importante es q es necesario errar para corregir. En buenos aires se edita una revista llamada Hamartia que parte de ese concepto: www.hamartia.com.ar / saludos! y desde aqui, un apoyo a Obrador
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